domingo, septiembre 21, 2008

Mis Amigos

Llevaba días buscando el momento adecuado para escribir.
Hoy en la tarde regresé de unos intensos días en Puerto Montt. Fui a la casa de mi gran amigo Checho, viajé con la Pori, Matías y Pedrito.
Y en el inevitable resumen/análisis que se hace luego de vivir momentos bellos, uno agradece tener tan lindos amigos en la vida.
Amigos de vida, ya van más de 20 años, y las hemos vivido todas, nuestra etapa en el colegio, la U, la práctica, la primera pega, el primer gran desamor, que es distinto al amor del colegio, de los 15 años, la independencia.
Recordamos tantos espacios de la vida, y nos miramos a los ojos y no tenemos que explicar nada, nos queremos, nos conocemos, nos sabemos.
La Pori y el Checho son mis grandes amigos, son grandes ellos, y me encanta verlos con sus vidas armándose, jugando y aprendiendo a ser grandes, formando sus familias... y me voy hacia atrás, varios hartos años atrás y aparece la imagen del departamento de Amundsen un 31 de diciembre en que los tres esperamos las 12 comiendo comida china, y con penas del corazón.
Hoy el Checho tiene esa hermosa casa, iluminada en un bosque de Puerto Montt, construyendo su vida con la Pauli, estableciendo raíces en ese sur hermoso (tratando al menos).
La Pori tiene un regalo hermoso de la vida llamado Pedrito, que de la nada le dice "Te quiero mamá" y uno solo puede emocionarse en silencio al escucharlo, con sus 5 años ya es un ser bonito del alma.
Estamos "grandes", y nos volvemos a juntar, y es el mismo cariño, el mismo amor, pero más grande, más maduro, pero también es ese amor de niños. Ese afecto que comenzó en Antofagasta hace hartos años atrás.
Hemos ido creciendo, cayéndonos, levantándonos.
Y aquí estamos, 3 amigos de vida que están armando sus vidas.
Y qué hermoso fue estar con ellos estos días.
Y qué maravilloso ha sido “estar” con ellos en estos 20 años.
Gracias por estar siempre, Pori y Checho.


My blog is worth $0.00.
How much is your blog worth?