De píldoras y ceguera

Me sorprende y asusta toda la polémica de estos días. Dichos y argumentos van y vienen tratando de defender por un lado e imponer por otro, sobre un derecho propio de cada mujer: la decisión de ser madre.
El embarazo precoz puede ser causa de la falta de información, pero a veces también creo que es propio de la soberbia que nos posee durante la adolescencia. Creer que somos inmortales, que los problemas y accidentes del otro jamás nos tocarán, en fin, somos unos superhéroes hasta que nos caemos tan profundo que rápidamente acudimos a cobijarnos con aquellos que rechazamos y desterramos de nuestras vidas: nuestros padres.
En esa soberbia, y en esa ignorancia, que deberían ser trabajadas en su justa medida, aparece esta discusión, sobre si el Estado le puede dar o no la pastilla del día después a niñas desde 14 años sin el conocimiento de su mamá.
Esa Niña está en todo su derecho de exigir que el estado la proteja de asumir una responsabilidad de tal dimensión, como es ser madre.
Esa Niña, esa mujer está en todo su derecho de decidir por ella misma si necesita o no esa bendita pastilla. Ante semejante duda, no creo que merezca análisis si se debe o no dar una pastilla.
Esa Niña, ya decidió iniciar su vida sexual (con o sin pastilla).
Esa Niña, ya comenzó a conocer/reconocer el placer.
Esa Niña ya va kilómetros más delante de la precaria discusión que existe hoy.
Y nosotros como sociedad chilena, seguimos discutiendo si fecundación y sexo son lo mismo, van de la mano.
Qué podemos pretender entregarle a Esa Niña, si nadie se da la mínima molestia de explicarle lo que es el clítoris, lo que significa tener un orgasmo, el maravilloso aprendizaje de su cuerpo que tendría si se masturbara.
Este aprendizaje va más allá del uso del condón, Esa Niña, y también Ese Niño, que estuvo con ella, merecen tener los medios culturales y sociales para vivir libres, para decidir lo que quieren para su vida. Esa Niña y ese Niño van caminando ciegos. Ambos ciegos.
Quién protege a quién en este camino?



2 Comments:
Buen post, la verdad s un tema mucho mas profundo que una pastilla. Hay que ver que entienden por responsabilidad los adolescentes, el sexo es rico, es entrete, es placer, es tantas cosas ricas, pero tambien es enfermedades, es embarazo, y es responsabilidad de madurez. Los chico y chicas pueden comenzar desde muy temprano a tener sexo, a disfrutarlo, pero saben cual es la diferencia de una relación sexual y una calentura... Es un arma de doble filo, pues las relaciones sexuales van a aumentar, y con ello las enfermedades venereas y tambien los embarazos, pues no es 100% efectiva la pastilla. Bien me parece que se busque la igualdad de oportunidades pero se debe educar primero y luego trabajar... es como regalarele un auto a un chico de 15 para que aprenda a manejar en la costanera...
Creo que esto va mas alla de un problema de valores, es un problema de madurez y educación.
Abrazos,
Hola, me quedo con esa imagen de que los niños van adelante, mientras la sociedad o ciertas elites se quedan atrás discutiendo cosas casi esotéricas, mientras los chicos y chicas ya están en la cama pues la calentura a esa edad es más fuerte.
Es evidente que hay que hacerse cargo y protegerlos, aunque por otro lado tampoco la pastilla es "la" solución, pues hay muchas otras antes, pero sí es "la" solución enc asos de emregencia.
Saludos,
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