jueves, enero 31, 2008

Yo vengo a Ofrecer mi Corazón


Creo haber crecido con una idea utópica de la familia perfecta.
Un espacio en el que todos se quieren, apoyan, ayudan, escuchan de manera incondicional, por el simple hecho de ser familia.
Y en los años me he dado cuenta que no es tan así.
O será que traicionan las malévolas "expectativas"?
Creo que va más por ese lado.
Los conceptos de familia son relativos.
Las entregas, las ayudas, las compañías, los cariños, son todos relativos.
Cada uno tiene su propia vida, sus tiempos para dedicar al otro, pero cuándo comienzan las diferencias?, los conflictos?
Creo que cuando aparecen las expectativas, de lo que cada uno cree correcto, y comenzamos a juzgar al otro porque no las cumple.
A mí me pasa.
Me ocurre muy seguido.
Pero ahora trato de cambiar y revertir ese pensamiento.
El amor no se puede comprar.
El amor no se puede exigir.
El amor no se puede rogar.

Cada uno sabe hasta dónde llega, hasta cuánto es capaz de entregar, sin pedir nada a a cambio.
Mi familia es lo más importante en mi vida.
Trato de demostrarlo con actos.
Pero esa es mi opción. No puedo exigir lo mismo a cada uno de mis parientes. No soy quien para hacerlo.

Estamos en esta vida para ser un poco con los otros, para amarnos con los otros, primero con aquellos que son nuestra familia.

Amo a mi familia, a mi mamá, hermanos, papá, sobrinos, Nona, y también amo a mis primos, tíos, a algunos más que otros, pero hay lazos, hay sangre común, hay vínculos similares, rasgos, genética.

Hoy murió Volodia Teitelboim a los 91 años.
Mi Nona cumplirá 90 en 1 més más.
Cuánto tiempo más la tendremos en esta vida?
No lo sé.
Sólo sé que he venido a Ofrecer mi Corazón.


My blog is worth $0.00.
How much is your blog worth?